En el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo que se celebra 28 de abril, UGT reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la seguridad y la salud de las personas trabajadoras y de entornos seguros y saludables como derecho fundamental.
El 28 de abril es una fecha para recordar a todas aquellas personas que han perdido la salud o la vida en el trabajo, pero también es una fecha para reivindicar y denunciar ante la sociedad la necesidad de dirigir mayor atención hacia este problema.
Es necesario cambiar la organización preventiva en las empresas para lograr una mayor integración de la prevención de los riesgos laborales, avanzar en la calidad de los servicios de prevención y mejorar la protección de la salud mental de las personas trabajadoras reforzando la prevención de los riesgos psicosociales.
Sin embargo, también hay que incorporar la diversidad generacional y la perspectiva de género en la gestión preventiva. Además, es necesario mejorar las condiciones de seguridad y salud en el trabajo en las pymes en a través del refuerzo de la gestión preventiva. Por eso, la participación de las personas trabajadoras es esencial para evitar que el puesto de trabajo se convierta en un riesgo por sí mismo
En la modificación normativa debe hacerse explícita la obligación empresarial de evaluar y adoptar medidas que protejan la salud mental de las personas trabajadoras, teniendo en cuenta, además, la transformación digital y el impacto de las nuevas formas de organización del trabajo
Consideramos, además, inaplazable la actualización del cuadro de enfermedades profesionales, para que se incluyan, entre otras, las enfermedades mentales vinculadas al trabajo y dotarlo de la perspectiva de género necesaria, y para que se incorporen mecanismos eficaces que eviten la no de detección de las enfermedades profesionales. Se garantizaría, así, una identificación y un reconocimiento adecuado de los riesgos laborales.
El desarrollo tecnológico, con la digitalización, la robotización o la utilización de la inteligencia artificial (IA), presenta oportunidades desde la óptica de la prevención de riesgos laborales, pero, fundamentalmente, plantea nuevos retos a abordar.
Es especialmente relevante cómo la digitalización y la IA en el trabajo están incrementando la exposición a riesgos, en particular, a los psicosociales a consecuencia de la intensificación del trabajo, la falta de desconexión, la monitorización y la vigilancia constante o la reducción de la autonomía para realizar pausas o descansos. Así pues, su impacto en la salud mental de las personas trabajadoras es un hecho evidente. Como en cualquier nueva tecnología, es necesario realizar una evaluación de los riesgos antes de su implantación y aplicar las medidas de prevención
Por último, queremos seguir manifestando nuestro apoyo, compromiso y reconocimiento a la tarea de los delegados y delegadas de prevención de TELYCO, agradeciendo a todas estas personas su dedicación por conseguir que los centros de trabajo sean más seguros.